El «Caso Pere Mates» | Patrimonio Cultural. Generalitat de Cataluña.

Historias del patrimonio

El «Caso Pere Mates»

Los límites de la verdad absoluta en la era de las fake news. Revivimos el «Caso Pere Mates», el episodio vivido en torno a la adquisición de tres tablas renacentistas falsas.




Orson Welles lo apuntaba en la película F for Fake (Fraude): «la falsificación de obras de arte debería considerarse también como una de las bellas artes». Una afirmación controvertida para una película irreverente, pero que consigue su objetivo: introducir al telespectador en una sátira a medio camino entre la biografía, la ficción y el ensayo. La trama gira en torno a uno de los mayores falsificadores de arte de la historia, Elmyr de Hory, un maestro del engaño con el que razona sobre le autenticidad, la autoría y el valor de las obras de arte en sí mismas.
 
Mark Landis es otro maestro falsificador que por méritos propios aparece en Art and Craft (Arte y artesanía), un documental tal vez no tan «falso» como el de Welles, pero donde el telespectador igualmente acaba desconcertado. Landis fue capaz de exponer durante décadas sus obras en las paredes de los mejores museos de los Estados Unidos con un modus operandi diametralmente opuesto al empleado por la mayoría de estafadores: adoptando una falsa identidad, disfrazado de filántropo o sacerdote, hacía donación de las obras a los museos americanos sin ninguna intención económica, porque él lo que realmente perseguía era el reconocimiento, poder demostrar que era capaz de engañar con su trazo. Hoy sigue vivo y nunca ha podido ser juzgado, porque, de hecho, en buena ley, nunca ha cometido ningún crimen, solo ha engañado.
 
De Hory y Landis acompañan a otros genios de la falsificación, como Hebborn, Van Meegeren y Malskat, en una exposición organizada por el Museo de Arte de Girona, donde el protagonista principal es un pintor nacido en Sant Feliu de Guíxols a finales del siglo XV al que plagiaron una de sus obras.

2016: Unas tablas idénticas. Estalla el caso

El 14 de octubre de 2016, Carme Clusellas, directora del Museo de Arte de Girona, y Joan Bosch, historiador del arte y asesor del centro, van camino de Madrid en un viaje cargado de nervios e inseguridades. Pocos días antes habían saltado todas las alarmas a través de un post de Facebook: la sala Abalarte de Madrid subastaba seis tablas procedentes de un retablo de época renacentista, obra del pintor gerundense Pere Mates. La noticia adquirió profundidad cuando se detectó que dos de estas tablas parecían idénticas a unas adquiridas por el museo gerundense seis años atrás. Era el preludio de lo que hemos llamado el «Caso Pere Mates».
 
La alarma generada por la posible duplicidad multiplicó las preguntas, las dudas, la confusión. Desde el primer momento se generaron hipótesis, como que se trataba de obras de taller realizadas por discípulos de Mates o que eran falsificaciones. Había que verificarlo, porque el fantasma del engaño planeaba sobre el escenario. Pero, no hubo ninguna duda. Tras inspeccionar in situ las obras a subasta, tanto Clusellas como Bosch coincidieron en la calidad pictórica superior de las tablas que iban a salir a la venta la semana siguiente, sobre todo y especialmente, porque estaban más cercanas a los modelos cromáticos y morfológicos de Pere Mates.
Agència Catalana de Notícies (Àlex Recolons)

El 20 de octubre de 2016, la Generalitat de Cataluña, a través del Ministerio de Cultura, que ejerció el derecho de tanteo, adquirió las seis tablas del Retablo de San Juan Bautista por un precio de 36.500 €. Ello significaba que el Museo de Arte de Girona a partir de entonces podría exponer dentro de su colección seis de las doce tablas que formaban el retablo original. A ellas se añadía, en depósito, una tercera que era propiedad del Museo Nacional de Arte de Cataluña, curiosamente también idéntica a una de las tres adquiridas años antes. Con el nuevo conjunto, el Museo de Arte de Girona se posicionaba como el museo que mejor recogía la trayectoria del pintor renacentista en las comarcas gerundenses.
 
Pero ¿qué sabíamos de las tres tablas idénticas adquiridas en 2010? ¿Eran obras de taller, eran copias de época, o directamente unas falsificaciones? La Generalitat y el Museo de Arte iniciaron pusieron en marcha la investigación, y convirtieron el suceso en un caso de estudio, abierto y transparente, para que todo el mundo pudiera entenderlo, y se propusieron hacerlo a través de una exposición.



Detall de les taules autèntiques procedents del retaule de sant Joan Baptista. Pere Mates, 1536:
  • L’Anunciació a Zacaries (Museu d’Art de Girona. Foto: Rafel Bosch)
  • Nativitat (Museu d’Art de Girona. Foto: Rafel Bosch)
  • Bateig de Crist (Museu d’Art de Girona. Foto: Rafel Bosch)
  • Prèdica de sant Joan Baptista (Museu d’Art de Girona. Foto: Rafel Bosch)

2015: Unas tablas sospechosas. Primeras evidencias

La sombra sobre las tres tablas de Pere Mates ha sido alargada desde el primer minuto. Desde su adquisición en 2010, han sido objeto de comentarios, juicios y suposiciones, y sobre ellas ha planeado siempre la duda.
 
A finales de 2014, durante uno de los recorridos habituales que el equipo de conservadoras y conservadores realiza por las salas del Museo de Arte, se apreciaron algunos detalles en las obras que hacían pensar en que había algo que no coincidía con otras representaciones del autor, como eran algunos materiales o los dorados, pero todo achacó a un exceso de restauración.




Detall de les taules falses, a la manera de Pere Mates. Autor desconegut, després de 1921:
  • Visitació (Museu d’Art de Girona. Foto: Rafel Bosch)
  • Bateig de Crist (Museu d’Art de Girona. Foto: Rafel Bosch)
  • Prèdica de sant Joan Baptista (Museu d’Art de Girona. Foto: Rafel Bosch)

Entonces, las obras fueron incluidas en un proyecto de investigación que dirigía el Departamento de Ingeniería Química y Química Analítica de la Facultad de Química de la Universidad de Barcelona. El objetivo de la investigación era analizar, con un aparato de fluorescencia de rayos X, el uso de determinados pigmentos y su posible atribución, y la composición y estructura del conjunto de las obras. En el propio museo, en marzo de 2015, las tablas se sometieron a análisis, en una actividad abierta al público. Los primeros resultados evidenciaban claramente que había algo que no casaba: o nos encontrábamos ante un exceso de retoque o se trataba de un falso de época moderna.
 
A la espera de nuevos estudios, y, a la vista del desenlace de los primeros resultados parciales, la dirección del Museo, de acuerdo con el equipo de conservación y restauración, decidió cambiar la museografía de la sala 12 donde se exponían las tablas desde hacía cinco años. Pero no hubo tiempo material para ello: la alarma saltó y todo se precipitó.

Estudi amb refrectografia d'infraroig dels retaules atribuïts a Pere Mates, realitzat per l'equip de recerca del Departament de Química Analítica de la Facultat de Química de la Universitat de Barcelona. Març de 2015. Museu d’Art de Girona (Rafel Bosch).

2010: Unas tablas únicas. Los límites de la verdad

El pintor Pere Mates (1490-1558), natural de Sant Feliu de Guíxols, ha sido considerado uno de los autores más representativos del Renacimiento catalán, especialmente en el ámbito gerundense. Se formó con pintores extranjeros establecidos en Girona, donde desarrolló una trayectoria artística.

El grueso principal de su obra se conserva en el Museo de Arte de Girona, pero se cree que una gran parte está desaparecida o en manos de coleccionistas privados. Por ello, cuando en 2010 salieron a subasta tres tablas de uno de los retablos documentados por Joan Sutrà en la década de los cincuenta del siglo XX, nadie dudó que había que adquirirlas.


Reproducció de les taules publicades el 1956 per J. sutrà a "Contribución al estudio de la obra de un pintor renacentista". Anales del Instituto de Estudios Gerundenses, vol. IX, Girona, 1956-1957, pp.88-89. Làmina VI.

De hecho, todo coincidía con las fotografías realizadas a principios del siglo XX y se observaba que tanto la composición como los detalles, los dibujos e, incluso, el virtuosismo de los personajes, concordaban.
Pero, al salir a la venta nuevas tablas del retablo, idénticas a las ya adquiridas, estalló el «Caso Pere Mates», tal como se dio a conocer en las páginas de cultura de todo el país.
 
Así nació el «Caso Pere Mates», que no ha sido el primer caso ni será el último en que las copias, las obras falsas, los plagios o incluso el aprovechamiento de ideas ajenas saltan a la primera plana informativa. En la era de las fake news nadie se extraña cuando pasan estas cosas, pero cuando el afectado es un museo o una institución canónica de la cultura, la repercusión es mucho mayor. Los falsificadores seguirán existiendo, esto no cambiará, es nuestra sociedad la que tendrá que aprender a marcar cuáles son los auténticos límites de la verdad.

  • El Punt Avui (12 octubre de 2016)
  • El Punt Avui (14 d’octubre de 2016)

2020: Falsos verdaderos. El arte del engaño

El 21 de octubre de 2016, el Centro de Restauración de Bienes Muebles de la Generalitat de Cataluña presentaba el informe de los estudios realizados sobre las tres tablas compradas en 2010. Los resultados eran claros: el soporte era de pino común, una madera poco usada en la época, y estaba cortado de manera irregular y, en algún caso, de forma chapucera; la preparación o lecho sobre el que se asentaba la pintura contaba en su composición con sulfato de bario, un compuesto utilizado a partir del siglo xix, y, todavía más determinante, los pigmentos también eran posteriores al siglo xviii, sobre todo el azul de Prusia, descubierto en 1705 y, desde entonces, de uso generalizado en lugar del azul azurita o azul ultramar, y el blanco de titanio, comercializado a partir de 1921.
 
Se confirmaba así definitivamente que las tres primeras tablas eran falsas y las seis a subasta eran auténticas. A raíz del caso podíamos extraer una conclusión sorprendente: que la pericia del falsificador había sido determinante para confundir a los expertos durante años o, siguiendo la reflexión de Orson Welles que mencionábamos al principio del artículo, que el arte del engaño también puede llegar a ser un arte en sí mismo.

Museu d’Art de Girona / Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya

A partir de esta reflexión, el Museo de Arte de Girona empezó a trabajar en una exposición rompedora y muy valiente: Falsos verdaderos. El arte del engaño. Una muestra que reúne ejemplos de obras falsas y verdaderas de algunos de los principales museos catalanes, y explica en profundidad los análisis que se siguen para demostrar la falsedad de unas tablas y la autenticidad de otras. En definitiva, es una reflexión sobre el sórdido y desconocido universo de los falsificadores y de sus obras, y sobre cómo han afectado a la historia del arte más reciente.
 
Falsos verdaderos. El arte del engaño
Hasta el 13 de setiembre de 2020 en el Museo de Arte de Girona


 
 


Detalls de l'exposició al Museu d’Art de Girona (Rafel Bosch)

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