Joan Maragall | Patrimonio Cultural. Generalitat de Cataluña.
Joan Maragall El poeta de la “palabra viva”
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Joan Maragall (1860-1911) representa la entrada de la literatura catalana en la modernidad. Heredó la retórica de la Renaixença y poco a poco la despojó de florituras. La simplicidad y la espontaneidad del lenguaje marcaron su obra sobre todo poética, aunque también es importante su producción en prosa, los artículos periodísticos y las traducciones, principalmente de autores alemanes como Goethe, Nietzsche y Novalis.
 
A los 14 años comenzó de aprendiz en la industria familiar. Tras una fuerte discusión con su padre, en 1879 dejó la fábrica para ingresar a la facultad de derecho. Se rebelaba así contra una burguesía que consideraba mediocre, conservadora y poco refinada. Sin embargo, su condición de heredero burgués le permitió dedicarse a una vida bohemia y relajada. En 1886, una crisis económica familiar volteó su mundo y lo impulsó a encarrilar profesional y personalmente su vida. Así, en 1890 entraba a trabajar en el Diario de Barcelona y un año después se casaba con Clara Noble.
 
A partir de 1892 Maragall se convirtió en el símbolo de los nuevos aires de modernidad que circulaban por Barcelona y el guía de su burguesía, que intentó agitar en varias ocasiones. Su poesía pasó por varias etapas, pero siempre influida por dos corrientes: el vitalismo, de raíz nietzscheana, y el decadentismo. Asimismo reforzó ese lirismo directo y primario, expresivo y sincero, con el que cantaba al paisaje, las costumbres y las fiestas, los mitos y héroes de Cataluña, y el amor a la mujer y a los amigos. Poesies (1895) fue su primer libro, donde se encuentra el popular poema La vaca cega.
 
Contribuyó a la recuperación del catalanismo a través de géneros populares (el segundo libro Visions i Cants (1900) lo muestra claramente) y también a través de sus incisivos artículos periodísticos. Asimismo hizo un ejercicio de dinamizar la lengua. Poco a poco rechazó las posibilidades estéticas del modernismo y reflexionó sobre la propia experiencia creadora a través de la simplificación de los temas, de la métrica, los recursos lingüísticos y de la retórica. Es lo que se conoce como la "teoría" de la palabra viva (esbozada en 1903 en el Elogi de la paraula y elaborada en 1909 en el Elogi de la poesia). Los poemas de Enllà (1906) fueron el mejor ejemplo.
 
La última etapa de Maragall es la más íntima y serena. A Seqüències (1911) se cerraron ciclos temáticos como el del conde Arnau y se inició uno, el del "Cant espiritual", donde expresaba su reflexión sobre el hombre y la religión. Nausica es su obra póstuma. Su obra manuscrita se conserva en el Archivo Joan Maragall.
 

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