Yacimiento | Page 3 | Patrimonio Cultural. Generalitat de Cataluña.

Yacimiento

T

El hombre siempre ha necesitado expresar sus inquietudes y pensamientos. Cuando la escritura no existía, la expresión plástica fue el recurso idóneo para transmitir estas ideas. El conjunto de arte rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica está formado por757 yacimientos con pinturas, y fue declarado Patrimonio Mundial en 1998. Se trata del conjunto de yacimientos de arte rupestre más grande de Europa. En Cataluña encontramos los abrigos de ermitas de la Serra de la Pietat (Ulldecona), Roca dels Moros (el Cogul) y la Cova dels Vilasos o Els Vilars (Os de Balaguer), entre otros.

Los humanos que habitaron las montañas litorales e interiores de Aragón, Cataluña, Valencia, Castilla-La Mancha, Murcia y Andalucía escogieron abrigos y cuevas poco profundas para pintar y grabar símbolos y escenas de su vida cotidiana. De todas formas, los muros decorados también plantean muchos interrogantes sobre sus creencias, organización y otros aspectos que difícilmente llegaremos a conocer.

Las pinturas del Arco Mediterráneo se ejecutaron a finales del Paleolítico hasta la Edad de Bronce o de Hierro. Clasificadas como arte levantino, expresan ideas que hasta entonces eran inexistentes: el hombre muestra su relación con el entorno, sus vínculos con la naturaleza, las creencias y, al mismo tiempo, manifiesta su dominio e intervención en el medio donde vive.

Los creadores de las pinturas rupestres utilizaron técnicas y colores creando diversos estilos clasificados en naturalista, esquemático y macroesquemático. Estos dos últimos se impusieron en la fase final, y se decantaban por una estilización cada vez más acentuada de las expresiones y por el creciente protagonismo de signos y símbolos. El color más utilizado es el rojo, en todas sus variadas tonalidades.

T

65 millones de años de antigüedad, más de 38.000m2 de extensión y 3.500 huellas de dinosaurio. Estos datos hacen del yacimiento de Fígols-Vallcebre de Fumanya uno de los más importantes de Europa con restos fósiles del Cretácico Superior.

Situado en la cormarca del Alt Berguedà, el conjunto paleontológico incluye las antiguas explotaciones de carbón a cielo abierto de Fumanya Sud (Fígols), Fumanya Nord, Tumi (Vallcebre) y Coll de Pradell (Vallcebre-Saldes). Además de las huellas (icnitas), los paleontólogos han identificado restos de fósiles de huevos y de huesos de dinosaurio, un gran número de restos vegetales (troncos de árboles, hojas de diferentes tipos, algas ...) y animales (conchas de moluscos e invertebrados fosilizados).

El descubrimiento de los Yacimientos de Fumanya es de 1985, cuando Lluís Viladrich y su esposa, miembros del colectivo Berguedà de Ciencias Naturales, estaban de excursión en la zona y sospecharon que los hoyos que se observaban en Fumanya Sud podrían corresponder a huellas de algún animal. Las investigaciones posteriores del Instituto Paleontológico Miquel Crusafont de Sabadell confirmaron esta primera teoría.

T

Ocupadas por el hombre desde los inicios del Paleolítico Medio hasta la Edad de los Metales, el Parque de las Cuevas Prehistóricas de Serinyà lo forman varios abrigos o cuevas (la de la Arbreda, la de Mollet y el Reclau Viver).

Los estudios que se han hecho revelan que nos encontramos en uno de los mejores yacimientos de la Europa occidental para conocer el paso del hombre de Neandertal al hombre moderno. Hace unos 200.000 años (Paleolítico medio) los huéspedes fueron los preneandertales (Homo heidelbergensis); más tarde (entre 90.000 y 39.000 años) vivieron en ellas los neandertales y finalmente, durante el Paleolítico Superior, las cuevas fueron refugio para el hombre moderno (Homo sapiens). Todos ellos habitaron este lugar durante los últimos episodios glaciares, cuando el paisaje era muy diferente al actual.

Entre los hallazgos más importantes, destaca el cráneo localizado en 1973, que es el resto de humano moderno más antiguo de Cataluña (tiene 22.300 años de antigüedad).

Las primeras excavaciones arqueológicas las inició Pere Alsius i Torrent en la segunda mitad del siglo XIX. Ya en el siglo XX las continuó el doctor Josep Maria Corominas (1943) y actualmente trabajan en ellas investigadores de la Universidad de Girona y del Museo de Arqueología de Cataluña-Girona. En 1996 el Consejo Comarcal de El Pla de l'Estany inició las obras del actual parque.

T

Bajo las aguas de la bahía de Port de la Selva
descansa desde hace más de 2.000 años el Cap de Vol, un
barco romano que naufragó con su carga de vino y que se ha
bautizado con el nombre de la playa donde reposan sus restos. Desde el inicio
los investigadores se dieron cuenta que Cap de Vol no era una nave romana
convencional: las características de su arquitectura naval
eran bastante distintas a otros pecios (barcos sumergidos) de la misma época.

En concreto, el calado de la embarcación (la distancia entre la línea
de flotación y la quilla) es menor que el de otros barcos romanos y su quilla
es poco pronunciada. Estas características lo hacían idóneo para navegar en
aguas poco profundas o en zonas de humedales y por esta
razón, los investigadores creen que se trata de un barco construido por la población
autóctona de la zona.

Cap de Vol transportaba vino almacenado
en ánforas y se cree que hacía el itinerario entre la costa
catalana y la Narbonense. Entre los hallazgos más singulares
se han encontrado una moneda de Arse (Sagunto) y el
tapón de corcho de una de las ánforas.

T

¿Cómo era la vida en Cataluña hace 7.000 años? Dar
respuesta a este interrogante es más fácil desde el descubrimiento del
yacimiento de La Draga, en Banyoles. Este poblado neolítico, actualmente negado por las aguas del lago, es uno
de los asentamientos de agricultores y ganaderos más antiguos de Cataluña y un
yacimiento excepcional: es el único de la Península Ibérica
donde se han recuperado intactas herramientas hechas totalmente de
madera
.

En 1994, el Centro de Arqueología
Subacuática de Cataluña (CASC)
comenzó la excavación y los estudios,
unos trabajos que continúan actualmente tanto en tierra como a nivel subacuático.
Las herramientas de madera localizadas son arcos, jabalinas,
palos cavadores, husos, cucharas, agitadores y cuñas, así como mangos, también
de madera, de azuelas, hoces y puntas de flecha. El pavimento recuperado de las
cabañas, donde se cobijaban sus habitantes, ha permitido realizar
la reconstrucción de algunas de estas viviendas prehistóricas.

Actualmente,
el Parque Neolítico de La Draga, situado junto al poblado
lacustre, permite al visitante descubrir la vida cotidiana en el neolítico y
conocer un poco más sus antiguos pobladores. Estos, instalados en los márgenes
del lago, disfrutaron de un hábitat que les ofrecía recursos en
abundancia.

T

A finales de la Guerra Civil española, la Batalla del Ebro fue el punto de inflexión del conflicto al propiciar la pérdida de Cataluña por parte republicana. Un intenso combate que se desarrolló en las comarcas de Matarraña, La Ribera d'Ebre, El Baix Ebre y La Terra Alta. Actualmente, la combinación de espacios históricos y centros de interpretación forman los Espacios de la Batalla del Ebro, testimonio vivo de uno de los episodios más trágicos de la historia reciente del país.

ElPoble Vell de Corbera d’Ebre pervive como símbolo mudo de la barbarie de este conflicto. Pasear entre los restos de calles y casas destruidas permite rememorar los bombardeos y la desdicha de sus antiguos habitantes. En los barrancos de Vilalba dels Arcs se puede ver una línea de 700 metros de trincheras que formaron parte de la red de defensa republicana. En La Fatarella se conserva un refugio militar y los muros del castillo de Miravet sirvieron de refugio a los soldados nacionales que guarnecían la población.

Los Espacios de la Batalla del Ebro incluyen un total de 19 localizacioneshistóricas y cinco Centros de Interpretación: 115 días (Corbera d’Ebre), Soldados en las trincheras (Vilalba dels Arcs), Hospitales de Sangre (Batea), Las voces del frente (Pinell de Brai) y Internacionales en el Ebro (La Fatarella).

T

Hace 2700 años una tribu de ilergetes levanta su asentamiento en una llanura cerca de la actual Arbeca (Les Garrigues). Es un buen lugar para cultivar la tierra. Pero a pesar de la placidez del lugar, los ilergetes temen los ataques enemigos y por eso levantan una imponente fortificación casi inexpugnable. Esto convierte a Els Vilars en una construcción única en el mundo ibérico catalán y europeo y uno de los puntos imprescindibles de La Ruta de los Iberos.

De forma ovalada, la fortificación estaba totalmente amurallada y disponía de torres de vigilancia. Para acceder a ella sólo había dos puertas de pequeñas dimensiones. Si entrar en el asentamiento era difícil, acercarse tampoco era tarea fácil: ante los muros, una barrera de piedras clavadas en el suelo (chevaux-de-frise) impedían el paso de forasteros a pie o a caballo. Unos grandes fosos completaban las obras defensivas. En el interior, las viviendas se organizaban alrededor de una plaza presidida por un gran pozo.

Todas estas estructuras son visibles actualmente, gracias a los trabajos de restauración y conservación del yacimiento. Visto desde el aire, se puede apreciar perfectamente su planta ovalada y los límites de las casas rectangulares que acogían el centenar de habitantes que tuvo Els Vilars.

Los ilergetes vivieron allí durante 400 años y abandonaron el lugar de forma abrupta. El porqué aún es hoy un misterio. Su fortaleza tan singular se ha convertido en uno de los referentes íberos de la Península.

T

La historia se detiene una y otra vez en Roses. Fundada como colonia griega, su ubicación la convierte en un punto estratégico del Mediterráneo. Por eso, el lugar ha sido objeto de diferentes ocupaciones y blanco de numerosos ataques. Actualmente, la Ciudadela es un moderno centro cultural y un extraordinario yacimiento.

En los 139.000 m2 del recinto se reúnen los restos arqueológicos de la colonia griega y posteriormente romana de Rhode, el monasterio románico de Santa Maria y la estructura de la ciudad vieja de Rosas, que incluso conserva algunas fortificaciones medievales.

Las murallas actuales son una fortificación de grandes baluartes que datan de la época renacentista y moderna. Y es que en el siglo XVI, el rey Carlos V manda construir la Ciutadela y el castillo de la Trinitat para protegerse de los piratas y de los turcos.

En 1814 son los mismos franceses los que vuelan la ciudadela, que se recupera y se abre al público ya avanzado el siglo XX.

Desde 2004 dentro del recinto se puede visitar el Museo de la Ciudadela, un edificio contemporáneo donde se resume la historia del conjunto.

T

Los templos de Sant Pere, Sant Miquel y Santa Maria, que originariamente configuraban la "catedral" paleocristiana de Ègara, responden a múltiples etapas constructivas que han dejado su huella en forma de variedad de estilos -desde el tardo-romano hasta el gótico- y disciplinas artísticas. Se trata, pues, de un conjunto monumental único en Cataluña.

La primera construcción es un conjunto paleocristiano que ejerce como sede del obispado de Ègara y del que aún hay vestigios en los templos de Santa Maria y Sant Miquel. El hecho de que haya tres iglesias se había interpretado históricamente como una "copia" del modelo bizantino de la antigüedad -dos iglesias y un baptisterio- pero después de las últimas excavaciones (2000-2007) los estudiosos creen que la iglesia de Sant Miquel no funcionaba como baptisterio, sino que tenía un uso funerario. Por tanto, nos encontramos ante una catedral paleocristiana, organizada como una ciudad en miniatura con varios templos y dependencias.

La segunda etapa constructiva debemos situarla en los siglos IX y X, tras la conquista cristiana del territorio dominado por los musulmanes. Por lo tanto, el estilo es prerrománico; de esta época quedan muchas muestras en las iglesias que, finalmente, se dieron por terminadas en una tercera y definitiva etapa, ya románica (s. XI-XII).

T

Con 6.000 años de antigüedad, las Minas Prehistóricas de Gavà son el conjunto minero con galerías más antiguo de Europa. Estaban dedicadas a la extracción de variscita, un mineral semiprecioso que se utilizaba para hacer piezas de joyería .

Además de la compleja red minera que lo forma, el yacimiento destaca por los restos arqueológicos que se han encontrado, que reflejan el contexto socioeconómico y cultural del Neolítico en la Península Ibérica. Herramientas de piedra, hueso y madera (aún se desconocían los metales), fragmentos de cerámica y restos de materiales constructivos son algunos ejemplos de estos vestigios neolíticos.

Uno de los objetos más destacados es la Venus de Gavà, una figura antropomorfa de cerámica negra; se trata de una pieza incompleta y rota en diferentes fragmentos, de los que se puede deducir una forma femenina, de estructura simétrica y desproporcionada, con ojos en forma de soles y con las extremidades superiores apoyadas sobre un vientre prominente. La Venus de Gavà podría ser la imagen de una diosa de la fertilidad y constituye una de las pocas representaciones religiosas del Neolítico existentes en la Península.

Las manifestaciones artísticas (la Venus y las joyas) y la complejidad de las minas ponen de manifiesto que los habitantes de la zona formaban una sociedad avanzada y con sólidas creencias religiosas.