Monumento | Page 6 | Patrimonio Cultural. Generalitat de Cataluña.

Monumento

T

En este pequeño valle del Pirineo encontramos un conjunto de iglesias y ermitas excepcionales que se erige como la cuna y la máxima expresión del arte románico catalán. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2000, el conjunto del Valle de Boí lo conforman Sant Climent y Santa María de Taüll, Sant Joan de Boí, Santa Eulàlia de Erill la Vall, Sant Feliu de Barruera, la Nativitat y Sant Quirc de Durro, Santa María de Cardet y la Assumpció de Cóll. Todas las iglesias son visitables excepto Sant Quirc de Durro y la Assumpció de Cóll.

De estilo románico lombardo, las iglesias del Valle de Boí son templos funcionales y sencillos de una o tres naves, erigidos con pequeños sillares de granito. Las cubiertas son vigas de madera o bóvedas de cañón. Y es que estas iglesias son el reflejo artístico de una sociedad austera, ligada al entorno natural y fuertemente jerarquizada.

El interior de las iglesias estaba decorado con pinturas murales y tallas. Las figuras hieráticas (con las imágenes de la virgen y los santos y la figura dominante del Pantocrátor) y el juego de colores caracterizan unas pinturas simbólicas y de gran creatividad, que configuran uno de los hitos más altos el arte románico a nivel internacional.

Ya a finales del siglo XIX y principios del XX, el conjunto románico fascinó a los intelectuales de la Renaixença. Josep Puig i Cadafalch, entre otros, e instituciones como el Instituto de Estudios Catalanes contribuyen a la revalorización y conservación del arte del Pirineo.

Actualmente una buena parte de las pinturas, tallas y mobiliario se conserva en diferentes museos catalanes, especialmente en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC). Sin embargo, muchas de las iglesias cuentan con importantes fragmentos de pintura mural y esculturas románicas originales, además de reproducciones de las que se conservan en los museos. En el caso de Sant Climent de Taüll, un moderno mapping recrea los frescos originales del ábside y ofrece una experiencia inmersiva de lo que fue el momento de su creación. Asimismo, la visita al conjunto de iglesias se puede complementar con el Centro del Románico del Valle de Boí.

T

Bajo la protección de reyes y nobles, el monasterio de Poblet se convierte en centro neurálgico de la Cataluña medieval. Panteón real durante la edad media, el conjunto se ha convertido en un símbolo histórico y cultural donde vuelven a vivir los monjes cistercienses.

La construcción del monasterio comenzó en el siglo XII y se aprecian estilos arquitectónicos variados como el románico, el gótico, el renacentista y el barroco. Sin embargo, el conjunto goza de una armonía absoluta tanto entre sus elementos arquitectónicos (que contienen todo el esplendor riguroso de la orden del Cister) como en la relación con el entorno de las montañas de Prades.

Algunos de los elementos más destacados del monasterio son la iglesia, que sigue el estilo de los templos cistercienses y donde hay que admirar el retablo del altar mayor, un conjunto renacentista de alabastro blanco de Damià Forment; la bella capilla gótica de San Jorge, edificada en la época de Alfons el Magnánimo (s. XV), y la puerta real, una grandiosa construcción gótica flanqueada por dos torres octogonales.

Fue el rey Pere IV el Ceremonioso (1319-1387) quien vinculó el monasterio con la Corona de Aragón haciendo construir el panteón real, que hasta entonces había estado en Santes Creus. Fijaron su sepultura en el panteón de Poblet Alfons I, Jaume I el Conquistador, Pere III y muchos de sus sucesores. En las obras de los sepulcros, hechas de alabastro blanco, trabajaron algunos de los mejores escultores del momento.

T

La obra de Antoni Gaudí es el exponente más importante de la arquitectura modernista, movimiento artístico que se extiende desde finales del siglo XIX a principios del siglo XX. Gaudí, arquitecto y artista genial, hizo una interpretación muy personal del modernismo, con técnicas arquitectónicas, espaciales y decorativas llenas de libertad creativa e innovación.

El Park Güell, el Palau Güell y la Casa Milà fueron declarados Patrimonio Mundial en 1984. Dieciséis años después se incluyeron cinco bienes más que conforman un conjunto muy representativo de la esencia y la evolución de la obra de Antoni Gaudí. Así, las obras declaradas Patrimonio Mundial son: el Park y el Palau Güell, la Casa Milà, la Casa Vicens, la fachada de la natividad y la cripta de la Sagrada Familia, la Casa Batlló y la cripta de la colonia Güell.

Gaudí fue un artista completo, que concibió la arquitectura como una obra de arte total, en la que adquirían importancia los edificios pero también todos los detalles interiores. Heredero en cierta forma del pensamiento de figuras como Ruskin, Morris o Viollet-le-Duc, Gaudí será a su vez inspiración para futuros artistas como Le Corbusier o Dalí.

La obra de Antoni Gaudí s se encuentra fundamentalmente enCataluña, aunque trabajó también en otros lugares como en Comillas (Cantabria), Astorga y León (Castilla y León) o Palma de Mallorca.

Sus creaciones se enmarcan en el contexto del modernismo y de La Renaixença, movimientos culturales que se posicionaron en la modernidad y el progreso de la época, pero también desarrollaron un fuerte sentimiento hacia las tradiciones y la identidad popular.

T

En la cima de una colina que domina la Conca de Tremp, encontramos un conjunto monumental que podría sintetizar buena parte de la vida medieval: el Castillo de Mur y, a un centenar escaso de metros, la Colegiata de Santa Maria de Mur. Estos dos edificios son símbolos del dominio militar y espiritual de un territorio de frontera conquistado a los musulmanes. Unas tierras que se encontraban bajo la jurisdicción de uno de los nombres propios del Pallars medieval: Arnal Mir de Tost.

La estructura arquitectónica del castillo es simple pero muy singular y consta de un perímetro amurallado, de planta en forma de barco, que dispone de una única puerta de acceso al sur. Se trata de una obra ejemplar de la arquitectura civil militar del siglo XI, que conserva excepcionalmente enteros los muros perimetrales.

Toda la obra está construida con sillares pequeños y regulares, característicos del primer románico y se conserva, dentro del recinto, la torre maestra de planta circular y unos 16 m de altura, dividida en cuatro pisos y con ventanas aspilleradas.

T

A 600 metros sobre un cerro del Montseny, el Castillo de Montsoriu es una fusión entre la fortificación románica exterior y el palacio gótico interior. Una fortaleza medieval de gran belleza que ha resistido el paso del tiempo y el embate de varias batallas.

Su construcción se extiende desde el siglo X al XV. Son 500 años durante los cuales el conjunto arquitectónico se transforma para adaptarse a los diferentes usos. La fortaleza se estructura en 3 recintos amurallados concéntricos y escalonados: el recinto Sobirà, el Patio de Armas y el recinto Jussà.

El recinto Sobirà (s. X-XII ) es el más elevado y destaca en él la Torre del Homenaje, que dibuja la fisonomía del castillo. También encontramos aquí la capilla prerrománica de Sant Pere, que conserva pinturas románicas y la sala gótica.

A un nivel inferior está el Patio de armas, espacio central del castillo. Construido entre los siglos XII y XIV, estaba cubierto parcialmente por una galería porticada. A partir del siglo XIV el castillo se transforma en palacio residencial y se construyen diversas dependencias como la sala comedor y la cocina.

Por último, el recinto Jussà es un espacio uniforme con 4 torres rectangulares destinadas a proteger la pequeña puerta de acceso al castillo.

Actualmente en la cima de la colina se conservan gran parte de los muros defensivos románicos, sus torres y el interior gótico que fue la lujosa residencia de los vizcondes de Cabrera.

T

Fundado a principios del siglo XII, Santa Maria de Vallbona de les Monges es el monasterio cisterciense femenino más importante de Cataluña. Desde el momento de su construcción, el 1153, ha estado siempre habitado por monjas y actualmente forma parte de la Ruta del Cister (junto con Santes Creus y Poblet).

El conjunto es representativo del arte cisterciense, fiel a Regla de San Benito. Como se puede observar en Vallbona de les Monges, se prescinde de ornamentación, consiguiendo unos espacios funcionales y sobrios.

Durante la visita a la iglesia, vale la pena levantar la vista un momento. En la puerta principal (s. XIII) encontramos uno de los primeros relieves de Santa María que aparecen en un tímpano en Cataluña. Una vez dentro, el templo se caracteriza por la simplicidad y el admirable juego de luces. A la derecha del altar se encuentra el sarcófago sencillo y liso de la reina Violant de Hungría, esposa de Jaume I el Conquistador.

La simplicidad y la austeridad continúa en el claustro, donde se ven claramente las fases de construcción. La nave sur, románica primitiva, no tiene ningún tipo de decoración. La nave de levante, románica del siglo XIII, presenta pequeños rosetones. La nave norte es gótica y, finalmente, la nave de poniente es una construcción renacentista del siglo XVI, pero que sigue el estilo general de las galerías románicas.

T

La catedral de Santa Maria fue construida entre el siglo XII y XIV en el punto más alto de la ciudad, en un emplazamiento lleno de historia. Anteriormente había allí una mezquita del siglo X, una basílica cristiana de época visigótica y, antes, un templo romano. Y es que en Tarragona la catedral esconde en sus cimientos un antiguo templo dedicado a Augusto.

La existencia de este edificio se conocía por referencias escritas y numismáticas, aunque que no se citaba la ubicación. Lo lógico era que se encontrara en el foro de la antigua Tarraco, donde siglos más tarde se levantaron los templos cristianos. En 2010, un equipo de arqueólogos excavó la nave central de la catedral y puso al descubierto los restos del templo romano.

La catedral, por su parte, es una obra de transición entre el románico y el gótico; el primero todavía estaba vigente avanzado el siglo XII en muchos lugares de la Cataluña Nueva. En Tarragona convive con estilos posteriores como el gótico, el arte renacentista y el barroco.

Destacan las tres puertas del templo, que corresponden a sus tres naves: la principal es gótica y las otras dos, románicas. Al levantar la vista, sin embargo, se puede comprobar que la catedral está inacabada, debido a los estragos causados por la peste negra.

Elclaustro gótico, que conduce al Museo diocesano, brilla por una decoración escultórica extensa. Los visitantes más curiosos pueden encontrar una inscripción árabe con fecha del año 960 de la antigua mezquita y la representación de la leyenda popular del entierro del gato por las ratas.

En el interior, el presbiterio y el ábside central tienen un elemento íntegramente románico que puede pasar desapercibido: el pavimento. Está hecho de piedra y mármol, de colores blanco, negro, naranja y amarillo y con dibujos geométricos entrelazados.

Lo que no pasa desapercibido es el órgano, de grandes dimensiones. Fue construido en el siglo XVI, aunque en 1929 se sustituyeron el mecanismo y los tubos por los del órgano romántico del Palacio Maricel de Sitges.

En las capillas, construidas a partir del siglo XIV, es donde se manifiesta más el cambio hacia el estilo gótico y posteriores. La pieza más destacada es el retablo mayor, de alabastro policromado, con las esculturas de Santa Tecla, Santa María y San Pablo.

T

El Palacio de la Generalitat, situado en el barrio gótico de Barcelona, es uno de los pocos edificios de origen medieval en Europa que se mantiene como sede del gobierno y de la institución que lo construyó.

La casa original, en la calle Sant Honorat, se adquirió en 1400 y durante todo el siglo XV se amplió y convirtió en un nuevo palacio gótico, obra de Marc Safont. Entre los elementos mejor conservados de esta etapa está la Galería gótica y la Capilla de Sant Jordi.

Durante el siglo XVI el Palacio de la Generalitat incorpora nuevos elementos respetuosos con el estilo gótico previo como la Cambra Daurada (Cuarto Dorado) y el primer Pati dels Tarongers (Patio de los Naranjos). Los cambios más radicales son a raíz de la ampliación hacia la plaza Sant Jaume (1597-1619): la actual fachada principal se inspira en el Renacimiento italiano, destacando cuatro columnas dóricas de origen romano del siglo II.

Los últimos cambios importantes en el edificio son de la etapa de la Mancomunidad de Cataluña (1914-1925): se añadieron elementos como la escalera de honor y la estatua ecuestre de Sant Jordi. A partir de los años 70 también destaca la adquisición de más de un centenar de piezas de arte moderno, vanguardista y contemporáneo de autores como Montserrat Gudiol, Josep Maria Subirachs, Antoni Clavé, Joan Hernández Pijuán o Antoni Tàpies.

T

Construido en 1847 en la Rambla de Barcelona, ​​el
Gran Teatro del Liceo se convirtió desde sus inicios en
símbolo de la emergente burguesía barcelonesa y catalana.

El
origen del Liceo hay que situarlo en el "Liceo Filarmónico Dramático
Barcelona de SM la Reina Isabel II", una organización creada para cubrir
la necesidad de un conservatorio de música en la ciudad. El éxito de la iniciativa
desembocó en la construcción de un nuevo teatro, que se financió mediante
acciones mercantiles
: los palcos y las butacas eran de
propiedad.

En sus más de 150 años de historia ha vivido tres
trágicos accidentes: el incendio de 1861, la bomba
anarquista del 1893, o el devastador incendio de 1994. La última
reconstrucción, que duró cinco años, ha modernizado el edificio manteniendo al
máximo su esencia original. Destacan el Salón de los Espejos y la decoración
con molduras de yeso doradas y policromadas.

Con 2.292
localidades, actualmente es uno de los teatros de ópera más grandes
del mundo
, y cada año se representan más de cuarenta espectáculos de
ópera, danza, recitales, conciertos y espectáculos infantiles.

T

Una iglesia barroca, un residencia-convento de
estilo neoclásico... y una cueva. Estos tres elementos conforman la
Cova de San Ignasi de Manresa, un conjunto arquitectónico
convertido en centro de espiritualidad y estampa icónica de la capital
del Bages
.

Situado en el Puig de Sant Bartomeu en
una de las cuevas formadas por la erosión de las aguas de El Cardener, este
conjunto se levantó en el lugar donde la tradición cuenta que San
Ignacio de Loyola
vivió 11 meses meditando y escribiendo parte de sus
Ejercicios Espirituales, entre el 1522 y el 1523.

En la cueva destaca el Relleu del rapte de
Sant Ignasi
, un retablo de alabastro de mediados del siglo XVII,
esculpido por los manresanos Joan Grau, su hijo Francesc y Josep Sunyer.

La iglesia, construida en el siglo XVIII con el diseño
de Josep Moretó, combina un interior discreto donde destaca un altar de la
Santísima, con una fachada barroca rica en elementos y proporcionada en sus
medidas.

Completan el conjunto la residencia-convento
de los jesuitas
, de inspiración neoclásica, y el vestíbulo o
pasillo
que une la iglesia y la cueva, de estilo modernista y
decorado con mármoles, mosaicos, estucos, vidrieras y metales.